Docente Colsarista

Si queremos jóvenes capaces de un compromiso humano-cristiano, necesitamos educadores:

Que en sus actitudes reflejen madurez y seguridad en sí mismos, con identidad definida; con capacidad de discernimiento, diálogo y conciliación.

Que sean autocríticos e investigadores del área que orientan.

Que amen la Vida, la protejan, la generen.

Que se adapten con facilidad a las circunstancias y situaciones.

Que vivan la auténtica libertad a la que tiene derecho todo ser humano.

Que sean originales, creativos, dinámicos, recursivos.

Que posean espíritu de servicio y disponibilidad.

Que traten a los estudiantes con respeto, equidad, justicia, suavidad, firmeza y los acompañen en su proceso de desarrollo de acuerdo al ritmo y modo de ser cada uno.

Que tengan liderazgo dentro de la comunidad.

Que manifiesten en sus actitudes el sentido de pertenencia a la Institución, conociendo su filosofía, principios y doctrina de la Fundadora de la Congregación.